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La
ruta comienza en el pueblo de Siles que se encuentra en el límite de la provincia de Jaén con Albacete.
Si vienen desde Cazorla la mejor manera de llegar a él es cogiendo la carretera que desde el pueblo de
la Puerta de Segura nos trae a Siles en poco más de 13 kms. aproximadamente. Ya en el centro del pueblo
hay que coger la carretera señalizada como Camino de Las Acebas, espectacular
carretera de montaña que nos llevaría a la lejana Santiago de la Espada. A los 2 kms. y medio
llegamos al paraje de la Peña del Olivar, donde se encuentra un área recreativa y
un Jardín Botánico que podremos visitar. A partir de aquí comienza un impresionante bosque verde
y húmedo muy cerrado que nos acompaña todo el camino. Pasaremos por varios campings, siendo el último
conocido con el nombre de La Canalica. Después veremos un cruce siendo la elección de pista indistinta
ya que los dos caminos se unirán de nuevo. Se recomienda escoger el camino de la izquierda puesto que pasaremos
por la puerta de un hotel, espectacular y vistoso por ser antiguo monasterio.
A continuación pasaremos por el Campamento Juvenil Acebeas ya dentro del bosque de acebos (de octubre
a diciembre espectacular, con su fruto rojo). A los pocos kilómetros y muy bien
señalizado veremos a la derecha el
camino con barrera que nos sube al Pico Navalperal. En este
punto se dejará el coche y se inica la ruta a pie.
Con
el inicio de la ruta a pie, iremos avanzando por un espectacular bosque
cerrado autóctono llamado el Acebal por la abundancia de acebos de gran tamaño
que veremos. Además también divisaremos una gran cantidad de avellanos, siendo probablemente
uno de los últimos sitios donde se ve este árbol en latitudes tan meridionales. Según
avanzamos por la ruta, observaremos plátanos, fresnos, olmos quejidos y el
característico pino laricio que lo salpica todo.
Al
poco tiempo pasaremos por la Casa Forestal de las Acebeas resguardada por unos perros,
pero no ocasionan ningún tipo de problema al estar encerrados. Seguimos ascendiendo en zig zag y a partir
de aquí con la senda algo mas empinada, pasaremos por un pluviómetro (apuesto a que muchas
veces llenos), hay barro en la senda y la sequía sin embargo es extrema en estas sierras. Poco a poco
la vegetación empieza a clarear y se descubre las amplísimas y espectaculares vistas que nos rodean.
Detrás nuestro se puede observar el Calar del Mundo en Albacete, delante el
Calar de la Nava del Espino en Jaén y como punto orientativo de la ruta vemos
la caseta de vigilancia.
Nos
encontramos muy altos y desaparece el bosque, cambiando completamente el paisaje. Es como un calar
en miniatura ya que la meseta en la que nos situamos no es muy ancha. Proseguimos dirigiéndonos
hacia la caseta de vigilancia que se ve enfrente y bien señalizada. En verano veremos un forestal
que nos hablará de la zona siempre amable.
Las
vistas son muy buenas desde este punto. Si miramos dirección a la provincia de Albacete, desde donde
venimos, se ve perfectamente el Pico Cambrón, el Padrón-Sarga,
las Almenaras, el Calar del Mundo y el Calar de la
Sima. Si miramos hacia Jaén y Cazorla, se divisan los Calares de Morrillas
y Nava del Espino, el Almorcho, las Banderrilas,
el Yelmo, y un sin fín de Sierras superpuestas.
Antes
de bajar por la misma senda, se recomienda dar un paseo de unos 2 kms. por la meseta y pasar por su
vértice geodésico con prácticamente las mismas vistas.
Finalmente
descenderemos hasta el lugar donde se dejó el coche.
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